Os cuento un poco una de mis últimas salidas, esta vez por un paraíso lleno de curvas
Desde Valladolid hasta Guardo, poco que contar, unas rectas infinitas donde los kilómetros se hacen eternos, pero en mente los puertos de montaña que nos esperan
A partir de Guardo la carretera se anima, siento no tener fotos de este tramo pero la niebla lo hacía casi imposible
Llegamos a Boca de Huérgano y giramos a la izquierda dirección Riaño, la niebla persistía hasta el punto de pasar por los viaductos y no ver el agua del embalse
Dejamos la N621 para coger la N625 dirección Cangas de Onís , el puerto del Pontón nos espera
Primera parada, puerto del Pontón y sorpresa, adiós a la niebla que ya no la volveríamos a ver en muchos kilómetros

Por cierto, nos presentamos Violeta y Esteban, ella es mi artillera pequeña que siempre me acompaña en estos viajes, solo tengo que decir que voy a dar una vuelta con la moto y ya esta subida

Comenzamos la bajada, pocas bromas con una carretera húmeda y con restos de hojas