“Tan solo pude avanzar unos metros cuando noté que me cogió del hombro y me dijo “Permíteme que insista!!” se puso muy pesado y no me quedó más remedio que golpearle con lo primero que tenía en la mano, el casco de mi moto. Ahora los 15 puntos ya los tiene él, ya puede dormir tranquilo.”


