Primer contratiempo, cuando llego a la altura de Úbeda, después de no sé cuantos años que no pasaba, la carretera esta aun en obras. Caravana va, caravana viene, y para colmo, debido a la mala señalización de una vía, me meto en un carril contramano... cuando veo un Clio con una señorita con los ojos como los de un búho venir hacia mí, me entran los siete males.
Segundo contratiempo, como las obras por esta Andalucía parece que las hacen improvisando, me salto el desvío que quería tomar, y no hay manera de dar la vuelta salvo metiéndome en Úbeda, y como estaba el trafico, decido tirar para adelante... luego me alegrare de haberme equivocado.
A315 y A326 por delante, desde Quesada hasta Huescar, carretera en perfecto estado, curvas rápidas y lentas y el paisaje impresionante. Daban ganas de parar a hacer fotos cada pocos km, pero aun seguiría en ruta y lo hubiera hecho.
Paro a comer, quería estar a esa hora en el hotel pero entre una cosa y otra no llego. Pues vámonos a Jumilla: el colmo del motero que le gusta el vino es comer en Jumilla y pedir agua, vaya a que me paren los de verde.
Llego al hotel, no puede ser, primero de la reunión. Me abre equivocado... no, es aquí. Bueno, vamos a estirar las piernas dando una vuelta, que aún quedan muchos km en el fin de semana. Reposando del paseo, con un refresquito aliñado, empieza a llegar el personal, y antes de darme cuenta, estamos todos reunidos alrededor de la mesa con nuestro anfitrión dando el material, instrucciones e indicaciones. Y después, a cenar...


Topo con el molino, puntos once y doce... va, serán dos en uno, así que tiro para Pilar de la Horadada... pues no, hay dos molinos, así que toca volver. Si le preguntas a uno te dice que no es de aquí, si le preguntas a otro te responde en ingles... al final, creo ver a lo lejos lo que podía ser un molino, y como ya estaba empapado en sudor, hago foto y salgo por patas. Por cierto, en Pilar de la Horadada estuve, hice foto desde el puerto deportivo, pero no solo no la mandé, si no que buscando en el móvil no está... fantasmas informáticos me acechan...




Llego la despedida, estamos a domingo y me lo he pasado en grande, he conocido mas amigos y disfrutado de una ruta distinta y original. Nos reunimos todos antes de la partida... bueno, menos una cuyo nombre no diré que se quedo en el sobre... claro, como vive cerca. Agradecimientos a los organizadores y señoras, de los organizadores a los asistentes y rumbo a casa.
Decido no pegarme mucha paliza, así que hago mitad autovía y mitad carretera. Los km van pasando y estoy cerca de casa sin que caiga una gota... pues toma, por pensarlo, en la circunvalación de Córdoba me cae todo lo que no me ha caído en 520 km... me da igual, en quince minutos estoy en casa...
Gracias a todos: asistentes, organizadores, masajistas de la una y media de la madrugada, inquilino de la 202, benemérita que no multaste a ese que paso camino del garaje sin casco y amigo que estabas buscando el perro (espero que lo encontraras). Ya me podéis apuntar para la del año que viene, que la pienso hacer en Vespa...
